Finanzas en la vejez

En el país muy poca gente tiene una cultura de ahorro, pues solo el 40% de personas asegura que sí lo hacen, con la finalidad de destinarlo a los estudios de los hijos, viajes, compra de artículos o propiedades, etc. Ese 40% se hace aún menor cuando se trata de ahorro a largo plazo, como para la vejez, por ejemplo, y es por eso que la cultura previsional en el Perú es muy baja.

Es así que solo el 35% de la PEA está afiliada a un sistema de pensiones, evidencia de la costumbre cortoplacista que nos caracteriza; ya que más de la mitad de la PEA no está interesada en el ahorro previsional. Además, otro dato que es preocupante, es que el 26% de las personas no afiliadas a ningún sistema, no ha pensado en cómo financiar su vejez.

En cuanto a ahorro a largo plazo, solo el 35% de la PEA está afiliada a un sistema de pensiones, evidencia de la mentalidad a corto plazo que poseemos, ya que más de la mitad de la PEA no está interesada en el ahorro previsional, y el 26% de las personas no afiliadas a ningún sistema no ha pensado en cómo financiar su vejez.

Según un estudio de Ipsos, el 33% de la PEA no afiliada al sistema de pensiones, pretende financiar su vejez mediante sus ahorros. Un 29% invertirá en algún negocio, y el 10% se financiará a través de ayuda de hijos o familiares. Evidencia, por segunda vez, de una inexistente planificación de presupuesto y sustento económico en la etapa de vejez, y eso implica que con el transcurrir de los años su dinero se agotará y el Estado tendrá que invertir en mayores planes de seguridad social.

Además, tenemos que tener en cuenta que las condiciones físicas y mentales de una persona de 60 años o más para trabajar, son menores a otras opciones dentro del mercado laboral, y es complicado que ésta población encuentre un trabajo digno y bien remunerado, por lo que muchas veces, caen en pobreza. El índice de pobreza de personas de 60 a 64 años de edad exclusivamente es de 14%.

Para poder evitar que más de ellos lleguen a la vejez sin ningún tipo de protección es necesario adaptar los productos previsionales existentes (Retiro Programado, Renta Vitalicia Familiar, Renta Vitalicia Diferida) o crear nuevos productos que tomen en cuenta las características de sus ingresos y necesidades.

Dato:

El 60% de personas que confesaron no ahorrar, señalaron que el principal motivo por el cual no lo hacen, es debido a ingresos bajos o variables (de carácter semanal o quincenal). El dinero, en estos casos, se utiliza para cubrir necesidades momentáneas. Según cifras del INEI, cerca de la mitad de la población no cuenta con un presupuesto y el 68% declaró que tuvo problemas para llegar a fin de mes.



Búscanos en Facebook
Síguenos en Twitter